Construyendo un ecosistema de aprendizaje propio


El concepto de Entorno Personal de Aprendizaje (PLE) se refiere al conjunto de fuentes, herramientas y redes que cada persona utiliza para tomar el control de su propio proceso formativo. El PLE no depende de un programa cerrado, sino de nuestra capacidad para buscar, filtrar y organizar el conocimiento. Mi trayectoria en torno al mundo olímpico es un ejemplo de cómo un interés personal puede acabar construyendo un entorno de aprendizaje profesional. 

Un PLE comienza casi siempre por la necesidad de resolver una duda o profundizar en un tema. En mi caso, esta construcción empezó en 2004 debido a la falta de información oficial centralizada sobre los procesos de clasificación olímpica.

Cuando decidí enviar correos electrónicos a federaciones autonómicas, nacionales e internacionales, estaba activando la primera fase de mi PLE: el acceso a las fuentes. Al no existir una base de datos unificada, tuve que crear mis propias notas, medalleros y rankings. Esta etapa es fundamental en cualquier entorno de aprendizaje, ya que el estudiante deja de ser un receptor pasivo y se convierte en un "curador" de contenidos. Yo no solo leía sobre deportes; procesaba, contrastaba y actualizaba datos durante ciclos de cuatro años, lo que me permitió desarrollar una base de conocimiento que ninguna institución me daba de forma directa. 

Ningún PLE está completo si no incluye una red de personas de las que aprender. Gracias a esa búsqueda inicial de información, empecé a establecer contactos clave en el sector. Aquí es donde el aprendizaje se vuelve cooperativo: el conocimiento no reside solo en lo que sé, sino en la red de contactos a la que tengo acceso.

Con la consolidación de plataformas como YouTube e Ivoox, mi PLE se expandió hacia la divulgación. Al abrir mis propios canales, mi aprendizaje se aceleró gracias al feedback. Cuando compartimos lo que sabemos con otros aficionados, nos vemos obligados a investigar más y a corregir errores. Este intercambio genera un flujo de aprendizaje social donde yo también aprendía de mi audiencia. 

El salto cualitativo de mi PLE ocurrió tras mi experiencia en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Al empezar a trabajar en medios de comunicación, mi red personal se amplió hacia periodistas especializados, directivos y los propios deportistas.

En un PLE avanzado, es vital saber moverse hacia la fuente directa. Ya no dependía solo de lo que se publicaba, sino que podía consultar a los protagonistas. Además, para mantenerme actualizado en áreas de innovación deportiva y deportes minoritarios, integré herramientas de seguimiento como feeds de redes sociales y suscripciones a sitios web especializados. Esto demuestra que un PLE debe ser dinámico: se adapta a nuestra situación profesional y se nutre de herramientas tecnológicas para que la información más relevante nos llegue de forma automática. 

Hoy en día, el uso de plataformas como Discord y de chats como Telegram ha supuesto una evolución definitiva en mi forma de aprender. A través de canales específicos, puedo debatir en tiempo real con expertos de todo el mundo. Esto convierte el aprendizaje en algo constante y colaborativo, eliminando las barreras geográficas.

Captura de pantalla personal de Discord


En definitiva, mi experiencia demuestra que un PLE es mucho más que usar aplicaciones o redes sociales; es una estructura mental. He pasado de enviar correos en 2004 a gestionar comunidades globales en Discord, pero el objetivo siempre ha sido el mismo: aprender a aprender. Un entorno de aprendizaje personalizado nos permite alcanzar una especialización que va mucho más allá de los libros de texto, convirtiéndonos en dueños de nuestro propio desarrollo personal y profesional.

Álvaro Coll


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